de los lastres que más daño ha hecho a la humanidad, es el vicio horrible del CIGARRILLO. Hace más de 20 años que, a diario oímos hablar de los daños que causa el cigarrillo en el organismo humano: CÁNCER, INFARTOS, ENFISEMA, etc. Y aunque siempre tratemos de disculpar nuestro vicio, no deja de inquietarnos los estragos que causa. Ahora, con inquietud se observa que las mujeres también fuman, algunas más que los hombres. En cualquier reunión siempre hay alguien que "mira feo" o hace algún comentario, desaprobando ese mecánico gesto que un fumador realiza para encender un cigarrillo. Para eliminar cualquier vicio, se debe conocer el daño que causa y las técnicas y métodos que permitan comprenderlo a nivel psicológico, para posteriormente eliminarlo.
- El cigarrillo crea tanta ó mayor adicción que otras drogas.
La Nicotina es un poderoso estimulante. Es la que proporciona el sabor al cigarrillo y obliga a la persona a querer cada vez mayor cantidad. Después de inhalar la Nicotina, el flujo sanguíneo va acumulando la sustancia en cada célula del organismo y a medida que el tiempo pasa, las células se acostumbran y piden más al cuerpo. Por ello, el fumador se vuelve irritable y nervioso; con el cigarrillo se "calma" y la Nicotina se convierte en un "tranquilizante" semejante a la cafeína.
La experiencia demuestra que la nicotina está entre las drogas que crean mayor adicción, junto con la heroína y la cafeína.
- El alquitrán que contienen los cigarrillos no es tan nocivo.
Si usted fuma un paquete de cigarrillo al día, durante un año, acumula en los pulmones, más de la cuarta parte de la cantidad total que se esparce en su organismo. Si quiere tener una idea de cuál es esa cantidad, exhale una bocanada de humo a través de un pañuelo. Esa horrible mancha carmelita es alquitrán y tenga en cuenta que sus pulmones son más absorbentes que una esponja.
El alquitrán destruye los miles de sacos ó alvéolos que el pulmón tiene para extraer el oxígeno del aire. Esta destrucción origina una enfermedad penosa e incurable: El enfisema pulmonar ó Asma del fumador. La persona con enfisema muere ahogada. En EEUU, los científicos en la autopsia han encontrado pulmones completamente negros, cubiertos por esta "brea". Así terminan los pulmones de un fumador...
Un cigarrillo contiene 20 miligramos de alquitrán y una persona que fuma dos paquetes diarios lleva a sus pulmones 400 miligramos de alquitrán, que en un año corresponde a 146.000 mg.
Los pulmones están constituidos por más de 300.000 alveolos pulmonares y el alquitrán termina por destruirlos.
Al principio el fumador sentirá una especie de ahogo, generalmente no le pone atención y sigue fumando. Normalmente se dan cuenta casi que demasiado tarde, pues ya han desarrollado el enfisema pulmonar ó asma del fumador que normalmente es tratada con bronco-dilatadores que estimulan y forzan a los alveolos no destruídos ó con corticoides que aumentan las posibilidades de un infarto cardíaco.
- El cigarrillo contiene monóxido de carbono.
Esta sustancia es el mismo gas que sale por el tubo de escape de un carro. La sangre asimila más fácilmente el monóxido de carbono que el oxígeno. De modo que al fumar, se inhala un gas venenoso y se impide al cuerpo recibir el oxígeno necesario. Es claro, el organismo sufre las consecuencias...
El monóxido de carbono presente en el cigarrillo, se mezcla con la hemoglobina de la sangre , produciendo una sustancia llamada Carboxihemoglobina, la cual impide la conducción del oxígeno en la sangre. Todo esto ayuda al desarrollo arterioesclerótico, ya que las arterias se llenan de placas grasosas y se vuelven rígidas
- El cigarrillo contiene cianuro de hidrógeno (HCN).
Suena terrible, pero es la verdad. Esta sustancia paraliza las bellosidades que cubren los pulmones y que le sirven para defenderse de materias extrañas. Por esta razón los venenos entran rápidamente al pulmón. De ahí que organismo del fumador se defienda obligándolo a toser.
- El cigarrillo es causa frecuente de enfermedades cardíacas.
Desde el primer cigarrillo, comienzan los problemas. Una simple bocanada acelera el ritmo cardíaco, de 5 a 20 latidos por minuto. Es decir que el corazón bombea más sangre, pero la nicotina hace que los vasos sanguíneos se contraigan, de tal modo que la sangre no puede fluir fácilmente.
El infarto y el bloque de las arterias no se dejan esperar, el riesgo de sufrir un infarto es 3 veces mayor en los fumadores que en los no fumadores. Esto no es raro si tenemos en cuenta que la nicotina y el monóxido de carbono obligan al corazón a trabajar forzadamente.
Si una mujer además de fumar utiliza anticonceptivos, que también aumentan la producción de adrenalina, el peligro de infarto del miocardio es mayor y es así como el 80% de infartos en personas menores de 50 años se atribuye al cigarrillo. El porcentaje es mayor que el de enfermedades como colesterol e hipertensión.
Si el fumador sufre hipercolereima e hipertensión, tiene 3 veces más de posibilidades de sufrir de infarto del miocardio que el no fumador.
Fumar de 1 a 4 cigarrillos diarios, duplica el riesgo de ataque al corazón y más de 25 cigarrillos al día aumenta el riesgo hasta un en un 50%. El 25% de las enfermedades cardiovasculares en colombia se atribuye al cigarrillo.
- Fumar es perjudicial para quienes le rodean.
Esta es la controversia de moda. El fumador es el responsable de los peligros que corren las personas que se encuentran a su alrededor. Se ha comprobado, que el humo que otros inhalan, les causa los mismos efectos nocivos que si fumara.
- Una mujer embarazada no debe fumar.
El bebé que espera, necesita todo el oxígeno que puedas darle, para desarrollarse adecuadamente. Se ha comprobado que una causa frecuente de los abortos y partos prematuros, es el fumar durante la preñez; además, también se ha demostrado que los hijos de las madres fumadoras tienen dificultades de aprendizaje y de lenguaje.
Cuando la mujer embarazada fuma, no permite el flujo normal de oxígeno hasta el al feto, esto pude atrofiar el desarrollo del sistema respiratorio y por tanto causar asma, así como pesos inferiores al normal y problemas cardiovasculares.
A comienzos del siglo XXI el tabaquismo continúa siendo la primera causa evitable de enfermedad y muerte prematura en España. Si fumas, seguro que ya sabes que el tabaco amenaza seriamente tu salud y tu vida, bien por experiencia propia o porque las advertencias impresas en cada cajetilla de tabaco que compras se encargan de recordártelo.
El consumo de tabaco es muy perjudicial para tu salud
Estás a punto de iniciar un proceso que te llevará a ganar en salud y calidad de vida, para tí y para quienes te rodean. También, y no menos importante, vas a comenzar a librarte de un sentimiento de dependencia que hace tiempo que te atenaza.
En primer lugar: no te precipites
Es probable que, como la mayoría de las personas que fuman, encendieras tus primeros cigarrillos sin tener un motivo muy claro para hacerlo. Tampoco conocías exactamente las consecuencias de tal decisión. ¿Te acuerdas de aquellos primeros cigarrillos?.
Tú no eres una excepción. Gran parte de las personas que fuman empezaron por mimetismo o porque amigos suyos lo hacían. Empezaste sin saber muy bien por qué y sin disponer de todos los elementos necesarios para tomar una decisión informada y elegir conscientemente lo más conveniente. Lo cierto es que, casi sin darte cuenta, te encontraste fumando regularmente. Desde entonces ha pasado mucho tiempo y has repetido miles de veces el acto de encender un cigarrillo y has dado millones de caladas.
No pretendas librarte de un plumazo de lo que lleva tanto tiempo integrado como parte de tu forma de funcionar normalmente
Fumar ha pasado a formar parte de tu propia forma de vida y de relación con tu entorno. Además desde que empezaste a fumar regularmente tu organismo necesita el tabaco para funcionar.
Por ello, si quieres dejar de fumar, no te precipites. Dejar de fumar requiere un proceso para desandar el camino que tu consumo reiterado de tabaco te ha hecho recorrer. Si quieres recuperar la libertad que perdiste -sin saberlo- al inicio de este camino, debes desandar lo recorrido. Y ello requiere ir dando pasos en firme para conseguir tu objetivo.
Los primeros pasos de este camino consisten en:
* Saber qué te proporciona el tabaco.
* Tener muy claro qué vas a ganar, personalmente, si lo dejas.
* Conocer en qué consiste tu dependencia del tabaco.
* Conocer cómo puedes superarla.
* Planificar cómo te librarás de esta dependencia.
* Reconocer qué satisfacciones te proporcionará dejar de fumar y poder disfrutarlas.
http://dejar-de-fumar.org.es/
La experiencia demuestra que la nicotina está entre las drogas que crean mayor adicción, junto con la heroína y la cafeína.
- El alquitrán que contienen los cigarrillos no es tan nocivo.
Si usted fuma un paquete de cigarrillo al día, durante un año, acumula en los pulmones, más de la cuarta parte de la cantidad total que se esparce en su organismo. Si quiere tener una idea de cuál es esa cantidad, exhale una bocanada de humo a través de un pañuelo. Esa horrible mancha carmelita es alquitrán y tenga en cuenta que sus pulmones son más absorbentes que una esponja.
El alquitrán destruye los miles de sacos ó alvéolos que el pulmón tiene para extraer el oxígeno del aire. Esta destrucción origina una enfermedad penosa e incurable: El enfisema pulmonar ó Asma del fumador. La persona con enfisema muere ahogada. En EEUU, los científicos en la autopsia han encontrado pulmones completamente negros, cubiertos por esta "brea". Así terminan los pulmones de un fumador...
Un cigarrillo contiene 20 miligramos de alquitrán y una persona que fuma dos paquetes diarios lleva a sus pulmones 400 miligramos de alquitrán, que en un año corresponde a 146.000 mg.
Los pulmones están constituidos por más de 300.000 alveolos pulmonares y el alquitrán termina por destruirlos.
Al principio el fumador sentirá una especie de ahogo, generalmente no le pone atención y sigue fumando. Normalmente se dan cuenta casi que demasiado tarde, pues ya han desarrollado el enfisema pulmonar ó asma del fumador que normalmente es tratada con bronco-dilatadores que estimulan y forzan a los alveolos no destruídos ó con corticoides que aumentan las posibilidades de un infarto cardíaco.
- El cigarrillo contiene monóxido de carbono.
Esta sustancia es el mismo gas que sale por el tubo de escape de un carro. La sangre asimila más fácilmente el monóxido de carbono que el oxígeno. De modo que al fumar, se inhala un gas venenoso y se impide al cuerpo recibir el oxígeno necesario. Es claro, el organismo sufre las consecuencias...
El monóxido de carbono presente en el cigarrillo, se mezcla con la hemoglobina de la sangre , produciendo una sustancia llamada Carboxihemoglobina, la cual impide la conducción del oxígeno en la sangre. Todo esto ayuda al desarrollo arterioesclerótico, ya que las arterias se llenan de placas grasosas y se vuelven rígidas
- El cigarrillo contiene cianuro de hidrógeno (HCN).
Suena terrible, pero es la verdad. Esta sustancia paraliza las bellosidades que cubren los pulmones y que le sirven para defenderse de materias extrañas. Por esta razón los venenos entran rápidamente al pulmón. De ahí que organismo del fumador se defienda obligándolo a toser.
- El cigarrillo es causa frecuente de enfermedades cardíacas.
Desde el primer cigarrillo, comienzan los problemas. Una simple bocanada acelera el ritmo cardíaco, de 5 a 20 latidos por minuto. Es decir que el corazón bombea más sangre, pero la nicotina hace que los vasos sanguíneos se contraigan, de tal modo que la sangre no puede fluir fácilmente.
El infarto y el bloque de las arterias no se dejan esperar, el riesgo de sufrir un infarto es 3 veces mayor en los fumadores que en los no fumadores. Esto no es raro si tenemos en cuenta que la nicotina y el monóxido de carbono obligan al corazón a trabajar forzadamente.
Si una mujer además de fumar utiliza anticonceptivos, que también aumentan la producción de adrenalina, el peligro de infarto del miocardio es mayor y es así como el 80% de infartos en personas menores de 50 años se atribuye al cigarrillo. El porcentaje es mayor que el de enfermedades como colesterol e hipertensión.
Si el fumador sufre hipercolereima e hipertensión, tiene 3 veces más de posibilidades de sufrir de infarto del miocardio que el no fumador.
Fumar de 1 a 4 cigarrillos diarios, duplica el riesgo de ataque al corazón y más de 25 cigarrillos al día aumenta el riesgo hasta un en un 50%. El 25% de las enfermedades cardiovasculares en colombia se atribuye al cigarrillo.
- Fumar es perjudicial para quienes le rodean.
Esta es la controversia de moda. El fumador es el responsable de los peligros que corren las personas que se encuentran a su alrededor. Se ha comprobado, que el humo que otros inhalan, les causa los mismos efectos nocivos que si fumara.
- Una mujer embarazada no debe fumar.
El bebé que espera, necesita todo el oxígeno que puedas darle, para desarrollarse adecuadamente. Se ha comprobado que una causa frecuente de los abortos y partos prematuros, es el fumar durante la preñez; además, también se ha demostrado que los hijos de las madres fumadoras tienen dificultades de aprendizaje y de lenguaje.
Cuando la mujer embarazada fuma, no permite el flujo normal de oxígeno hasta el al feto, esto pude atrofiar el desarrollo del sistema respiratorio y por tanto causar asma, así como pesos inferiores al normal y problemas cardiovasculares.
- Daños y síntomas que acusan daño en el cuerpo.
* Cansancio por falta de oxígeno en las células.
* Dolor y pesadez en la cabeza.
* Ronquera e irritación en la garganta.
* Tos del fumador.
* Pinchazos en el pecho.
* Disminuye la capacidad pulmonar, disminuyendo los mecanismos de defensa del sistema respiratorio lo que hace al fumador más propenso a infecciones, gripes, etc.
* El cigarrillo en los jóvenes retrasa a niveles el crecimiento.
* En la mujer, si además usa anticonceptivos, se aumentan los riesgos de trombosis, se le envejecen los tejidos y se forman arrugas por resequedad en la piel.
* El semblante de un fumador es pálido y apergaminado, las encías se debilitan, los dientes se manchan y las hormonas se alteran. Las fumadoras llegan a la menopausia antes que otras mujeres.
* La Nicotina genera cáncer de la garganta, una úlcera viva que prácticamente no permite ni comer, ni beber, ni dormir al fumador.
* Dolor y pesadez en la cabeza.
* Ronquera e irritación en la garganta.
* Tos del fumador.
* Pinchazos en el pecho.
* Disminuye la capacidad pulmonar, disminuyendo los mecanismos de defensa del sistema respiratorio lo que hace al fumador más propenso a infecciones, gripes, etc.
* El cigarrillo en los jóvenes retrasa a niveles el crecimiento.
* En la mujer, si además usa anticonceptivos, se aumentan los riesgos de trombosis, se le envejecen los tejidos y se forman arrugas por resequedad en la piel.
* El semblante de un fumador es pálido y apergaminado, las encías se debilitan, los dientes se manchan y las hormonas se alteran. Las fumadoras llegan a la menopausia antes que otras mujeres.
* La Nicotina genera cáncer de la garganta, una úlcera viva que prácticamente no permite ni comer, ni beber, ni dormir al fumador.
Dejar de fumar - Guía para dejar el tabaco
A comienzos del siglo XXI el tabaquismo continúa siendo la primera causa evitable de enfermedad y muerte prematura en España. Si fumas, seguro que ya sabes que el tabaco amenaza seriamente tu salud y tu vida, bien por experiencia propia o porque las advertencias impresas en cada cajetilla de tabaco que compras se encargan de recordártelo.
El consumo de tabaco es muy perjudicial para tu salud
Estás a punto de iniciar un proceso que te llevará a ganar en salud y calidad de vida, para tí y para quienes te rodean. También, y no menos importante, vas a comenzar a librarte de un sentimiento de dependencia que hace tiempo que te atenaza.
En primer lugar: no te precipites
Es probable que, como la mayoría de las personas que fuman, encendieras tus primeros cigarrillos sin tener un motivo muy claro para hacerlo. Tampoco conocías exactamente las consecuencias de tal decisión. ¿Te acuerdas de aquellos primeros cigarrillos?.
Tú no eres una excepción. Gran parte de las personas que fuman empezaron por mimetismo o porque amigos suyos lo hacían. Empezaste sin saber muy bien por qué y sin disponer de todos los elementos necesarios para tomar una decisión informada y elegir conscientemente lo más conveniente. Lo cierto es que, casi sin darte cuenta, te encontraste fumando regularmente. Desde entonces ha pasado mucho tiempo y has repetido miles de veces el acto de encender un cigarrillo y has dado millones de caladas.
No pretendas librarte de un plumazo de lo que lleva tanto tiempo integrado como parte de tu forma de funcionar normalmente
Fumar ha pasado a formar parte de tu propia forma de vida y de relación con tu entorno. Además desde que empezaste a fumar regularmente tu organismo necesita el tabaco para funcionar.
Por ello, si quieres dejar de fumar, no te precipites. Dejar de fumar requiere un proceso para desandar el camino que tu consumo reiterado de tabaco te ha hecho recorrer. Si quieres recuperar la libertad que perdiste -sin saberlo- al inicio de este camino, debes desandar lo recorrido. Y ello requiere ir dando pasos en firme para conseguir tu objetivo.
Los primeros pasos de este camino consisten en:
* Saber qué te proporciona el tabaco.
* Tener muy claro qué vas a ganar, personalmente, si lo dejas.
* Conocer en qué consiste tu dependencia del tabaco.
* Conocer cómo puedes superarla.
* Planificar cómo te librarás de esta dependencia.
* Reconocer qué satisfacciones te proporcionará dejar de fumar y poder disfrutarlas.
http://dejar-de-fumar.org.es/


